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Liderazgo

Hay una gran diferencia entre ser el jefe y un buen líder. Convertirse en el segundo implica un enorme reto y el desarrollo de habilidades y valores para lograr que un grupo de personas pueda perseguir un objetivo en común. Si este 2019 uno de tus propósitos es convertirte en un auténtico líder de tu equipo de trabajo, estos cuatro consejos te serán de gran utilidad.

1. Establecer las metas. Lo primero que tienes que hacer es dejar bien en claro cuáles son las metas que todos juntos perseguirán a partir de enero. Evitarás confusiones y malentendidos al conseguir que todos sepan exactamente qué se espera de ellos. Asimismo, podrás realizar una planeación estratégica que permita erradicar las urgencias de última hora, que generalmente causan confusión y molestia en el equipo.

2. Distribuye el trabajo de manera equitativa. Un gran error en el que se incurre al tener personal a cargo es querer abarcar toda la responsabilidad y no aprender a delegar. Será necesario que identifiques las virtudes y capacidades de tu equipo para que puedas confiar en ellos aprovechando al máximo sus habilidades a la hora de distribuir el trabajo y asignar tareas. De este modo, también la presión se distribuirá entre todos y la consecución de los objetivos será más sencilla

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Para ser un gran líder es importante que aprendas a delegar y confiar en tu equipo.

3. Ofrece retroalimentación. Es común que los jefes opten por el “regaño”, pero los verdaderos líderes brindan a las personas de su equipo una crítica constructiva que les da la posibilidad de identificar lo que hicieron bien y las áreas en las que existen aspectos por mejorar. No caigas en el error de rehacer el trabajo de otros, mejor oriéntalos para que sean ellos mismos quienes lo hagan. Esto fortalecerá las posibilidades de aprendizaje y mejora.

4. Muéstrate optimista y motiva al equipo. La actitud positiva siempre será una gran inspiración para las personas con quienes trabajas. Por ello, debes tratar de mantenerla en todo momento, incluso si las metas no se están cumpliendo o el panorama para la empresa no luce favorable. De hecho, esos son los momentos en que el equipo requiere una mayor motivación, a fin de poderle hacer frente a los retos con mayor entusiasmo y compromiso.

La experiencia es la mayor fuente de aprendizaje. No te desanimes si en 2018 no lograste convertirte en el tipo de jefe que querías ser; mejor identifica tus errores y pon en práctica estas cuatro herramientas para ser un mejor líder en 2019.